martes, 14 de julio de 2009

Transporte público colectivo

Ya que borré mi cuenta en MySpace (en realidad no, MySpace lo impide, pero igual borré todo), pude recordar que tenía unos cuantos posts ahí, así que decidí guardar unos que me gustaron para publicarlos acá, pero con unos pequeños cambios (sólo autocensura, en estos momentos no me siento tan irreverente). Este post en particular lo escribí el 2 de agosto de 2007 refiriéndome al transporte público celayense, pero ahora que he tenido la experiencia de usar el de otras ciudades, veo que no hay mucha diferencia, y no ha mejorado nada...

El curso de tu día puede dar un giro inesperado en tan sólo unos minutos, unos minutos viajando en transporte público colectivo. Este campo de medios de transporte abarca desde las diminutas combis hasta los grandes camiones de dos pisos o el metro, que para el caso es lo mismo. Sea como sea, siempre es el mismo proceso para realizar uno d estos viajes, pero pocas veces son las que sales satisfecho del servicio que acabas de obtener.

Primero tienes que caminar hasta el lugar donde la ruta del transporte pasa más cerca. Ten en cuenta que siempre va a hacer sol, y si no estará lloviendo o a punto de. En cuanto llegas al lugar exacto te das cuenta de que el camión que normalmente tomas acaba de pasar, por lo que tendrás que esperarlo como mínimo 10 minutos. Para esto tú ya llevabas el tiempo medido, lo que representa que con esperar 10 minutos al camión tendrás ya un retraso. Además siempre eliges la hora en que el transporte público es más usado, así que cuando pase el próximo camión que te lleve a tu destino podrán pasar dos cosas: 1) No se parará, lo cuál de por sí terminará de [piii, CENSURA]=fastidiarte con la irritación ya acumulada por el calor que hace bajo el sol; o 2) Se para, pero el chofer es tan insensato que te toca ir parado en uno de los escalones de la entrada al camión, y la puerta trata de cerrarse sobre ti por lo menos una vez, ¡¡¡y además el chofer se enoja por esto porque lo pueden multar!!!, así que exige a gritos a la gente que se recorran más. [El siguiente comentario es elitista y grosero] (Tal vez si el chofer hubiera cursado la secundaria sabría que una de las leyes fundamentales de la física es que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo.)

En fin, por lo menos ya vas arriba, pero como vas parado, y MUY apretado, tienes que cuidarte de no dar arrimones a la gente, y lo más importante, que no te los den a ti. Como es evidente, el camión va lleno de la mayoría de los alumnos de la secundaria oficial no. 27, que tuvieron clase de deportes hace 30 minutos, y si no, se echaron una cascarita de "fucho", por lo que todos van sudando y maloliendo, además de que son ellos los culpables de que la mayoría del camión esté ocupada pues llevan una mochila inmensa que no se quitan de la espalda, así que ocupan dos lugares en vez de uno. Entonces, vas parado, apretado, acalorado, sarandeado por la mala educación vial del chofer, y como resultado de todo lo anterior: [piii, CENSURA]=muy enojado. Además tienes que lidiar con las bajadas, ya que la señora con cuatro hijos que va hasta adelante decide bajar por atrás, entonces todos tienen que hacer un pequeño espacio (pequeño realmente) para que pase la señora con los cuatro niños que llevan cuatro inmensas mochilas, y si por lo menos pensabas que con la bajada anterior se iba a hacer un poco más de espacio, ¡TE EQUIVOCAS! 10 personas más en la misma parada tratarán de subir y acomodarse donde acaban de desocupar el lugar sólo 5 personas.

Por fin ves tu parada, por lo que te alegras y haces lo posible por anunciar tu bajada con el timbre. Tu esfuerzo será en vano, pues hay tres escenarios diferentes pero igual de desepcionantes: 1) Debido a la masa de gente dentro del camión, no te mueves rápido y no alcanzas a presionar el botón del timbre a tiempo, por lo que se pasa tu parada y tienes que gritar ¡BAJAN! y el chofer te dejará dos cuadras más allá; 2) Te avispas y te paras desde antes para tocar el timbre, pero cuando lo haces te das cuenta de que no suena, y en lugar de gritar inmediatamente ¡BAJAN!, sigues apretando el botón hasta que se te pasa la parada y entonces gritas ¡BAJAN! y el chofer te dejará dos cuadras más allá; 3) Te avispas y te paras desde antes para tocar el timbre, pero cuando lo haces te das cuenta de que el chofer te ignora, así que dejas el dedo pegado al timbre para que no deje de sonar y el chofer te grite ¡YA TE OÍ! y de todos modos te deje dos cuadras más allá.

Así que bajas acalorado, sudando, apestando, con la moral baja, irritado, con ningún glamour ni signo de felicidad, [piii, DOBLE CENSURA]=fastidiado, muy enojado etc... Pero no te desgastes todavía, porque aún te falta caminar bajo el sol o la lluvia unas cuantas calles.

Algunas varianes (no muy variantes) son que, por ejemplo, si esperas el camión de noche, lo más probable es que no pase o que se tarde el doble del tiempo en pasar, aunque no irá tan lleno (o igual y sí). En el metro la única ventaja es que es más rápido y las paradas son automáticas, pero puede que no alcances a subirte o a bajarte donde debes. Si es taxi te cobran más de lo que esperabas o no pasa ninguno, o el chofer trata de hacerte plática e incluso se llega a desahogar contigo de todos sus traumas y frustraciones por las q acabó siendo taxista.

En fin, esto es el transporte público colectivo...

lunes, 29 de junio de 2009

Ernest le vampire

A causa de una conversación que mantuve con Mafa, pude recordar a este personaje que me hace acordarme mucho de mi niñez jo jo, además de que es muy divertido, y al googlearlo como "vampirito que tiene pesadillas y al final se despierta en su ataúd y lo tapa para volver a dormir" (ya que no lograba recordar su nombre), Yahoo Respuestas respondió mi duda (como siempre) y así encontré de nuevo a Ernest, le vampire! Además volviendo a verlo me di cuenta que es toda una obra de arte...

Espero que ustedes también lo recuerden, aquí les dejo un capítulo...

jueves, 18 de junio de 2009

Para qué molestarse...

¿Por qué estos sitios de internet siempre se molestan en sugerirte opciones tan pero tan malas para tus correos o nombres de usuario? Simplemente son deficientes...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Hoy hay cielo nublado...

Salí de clase de francés y me encontré con una ráfaga de viento. Mientras esperaba el camión pensé que es mayo y hace frío. El clima ha estado nefasto. Uno tiene que salir en la mañana con chamarra porque de la nada hace frío! Yo había traído ropa para calor esta semana, pero el lunes amaneció como si estuviéramos en octubre, con muchísimo aire frío y todo nublado.

Hace tiempo ya que descarté el frío por el calor. Ya de todos es conocida mi anécdota de cuando fui a los azufres en Michoacán y pasé el peor frío de mi vida, rodeado de bosque y granizo, con las casas de campaña húmedas y la leña mojada quitándonos la posibilidad de hacer una fogata. Desde entonces, adoro el calor. A pesar de que me gusta más la ropa de invierno, el clima cálido le permite a uno andar con menos ropa encima. Uno anda con más libertad y no tiene tullidos los miembros por el frío. Por otro lado, el calor me aumenta mi flojera al 314% y a mucha gente la pone de mal humor, a mí no tanto.

Además, tengo una teoría: A la mayoría de las personas que dicen gustarles el frío, les gusta el calor en realidad. Explico: Muchas de las personas dicen que les gusta el frío porque cuando se cobijan sienten muy rico, cómo las cobijas o chamarras se van calentando poco a poco... Error. Eso significaría que les gusta el calor que sienten al cubrirse del frío que están despreciando al cobijarse. Lo mismo sucedería al contrario con las personas que dicen gustarles el calor porque pueden refrescarse. Si te gusta el frío es porque te gusta sentir frío. Yo puedo decir que sólo prefiero el calor, ya que tampoco me gusta sentir el calor, pero lo prefiero a sentir frío.

Por lo tanto, sólo espero que el calor vuelva pronto y este clima nublado-frío-airoso-sin-lluvia se quite, o siquiera que llueva bien, eso sí estarí bien...

miércoles, 6 de mayo de 2009

Que siempre Van Gogh no se cortó la oreja...

Al parecer, una de las leyendas más famosas de la Historia del Arte ha sido mal contada. La leyenda dice que después de una discución de Van Gogh con su amigo Paul Gauguin, también pintor, Vincent se encerró en su cuarto y se automutiló con una cuchilla. Luego de vendarse, la envolvió y se la regaló a una prostituta que le gustaba llamada Raquel.

Sin embargo, dos estudiosos alemanes, Hans Kaufmann y Rita Wildegans, tras 10 años de investigación, publican el libro En la oreja de Van Gogh: Paul Gauguin y el pacto del silencio, donde basados en el testimonio de testigos y correspondencia entre los dos artistas, se atreven a refutar esta versión y a afirmar que fue Gauguin quien cortó la oreja de Van Gogh con una espada tras reñir.

No osbtante, parece que el regalo romántico a la prostituta es todo verdad.

jueves, 30 de abril de 2009

Miscelánea de fotos 7

Bueno, aquí vamos con una nueva edición de la Miscelánea de fotos...

Ante el abierto desagrado general por Windows Vista, Microsoft decidió regresar a su versión anterior Windows XP, pero mejorada...

Windows XP Fenix Team

Sólo las de crédito y las de Devito, nada más...

Devito

Jajaja, ésta me la volé de un forward, igual vale la pena jaja...

Reputo

Jo jó, si no te alcanza el espacio, pues quítale una letra, igual se entiende...

Goditas

Jajajajajaja, este es uno de los mejores. Me pregunto quién le escribirá a Tom jajajaja, no puedo parar de reír...

Do not write to Tom

Hamburguerzo es el director de obras públicas de Querétaro...

Hamburguerzo

Y esta es otra de mis favoritas jajaja, es una de las mayores jaladas que he leído en mi vida...

Cristo me dijo que me hiciera la lipo

Fue todo chavos, hasta luego!

miércoles, 29 de abril de 2009

Purgatorio - Película

Bueno, mencionando nada más de paso lo asqueado que estoy de lo exagerado que ha resultado esto de la influenza, paso a hablarles de Purgatorio. Ésta es una cinta mexicana independiente que ya es selección oficial para los más importantes festivales de cine del mundo, y que se tenía planeado su estreno comercial para este 8 de mayo, lo cual ha quedado pendiente gracias al "swine flu".

Purgatorio está basada en tres cuentos del, desde mi punto de vista, mejor escritor mexicano: Juan Rulfo. Dichos cuentos son Pedazo de noche, Cleotilde y Paso del norte, este último incluido en su cuentario El llano en llamas.


"Dicha obra nos muestra un retrato del México de los 50’s cuando el país entra en la modernidad: "Paso del Norte", donde Bonfilio, un hombre de campo que vive en la miseria decide emigrar al norte en busca de fortuna, "Pedazo de Noche" que cuenta la vida de Lucía, una prostituta de la calle que ve pasar su historia como un parpadeo antes de su muerte y la tercera pieza es "Cleotilde" que nos mete a la vida de Don Julio, un viejo hacendado obsesionado por la muerte de su tía y la de su joven esposa Cleotilde, a quien ama más allá de la muerte." Dice el comunicado de prensa.


Aquí les dejo el trailer de la película y el link al sitio oficial para más información.

Purgatorio - Sitio oficial

lunes, 20 de abril de 2009

El arte y los espacios públicos

Edificio Lotería Nacional intervenido
El arte llevado a los espacios públicos no es raro, incluso es a veces imperceptible. Podemos ver en la mayoría de las ciudades expresiones artísticas de distintos tipos, siendo los más comunes la arquitectura y la escultura, pero se puede llegar a encontrar incluso pintura o literatura. Y por supuesto que esto es intervención artística: forma parte de la vida diaria, pasamos todos los días junto a todos estos monumentos que llegan a simbolizar una ciudad o incluso un país, lo que significaría que el arte puede llegar a formar parte de nuestra identidad vinculada a los sitios en que nos desenvolvemos.

Actualmente uno de los mayores exponentes en masificación del arte es la publicidad. Vemos que muchas empresas de mercadotecnia se han dedicado a realizar verdaderas campañas artísticas para la promoción de productos, y como publicidad, está situada en los puntos públicos más visibles. Es precisamente éste el punto de situar el arte en los espacios públicos: que sea visto por la mayor cantidad de gente posible. La razón por la que se deseara que mucha gente viera este arte es para propagar una idea. Y es precisamente aquí donde radica el problema: ¿Cuáles son las ideas que tienen derecho de situarse al alcance de todo el público por medio del arte? ¿Cualquier ideología es adecuada para ser masificada?

Y luego viene la unión arte-política. Está el hecho ya mencionado de si es válido propagar cualquier ideología política por medio del arte, pero además, ¿le será permitida la propagación a ideologías políticas contrarias a la ideología situada en el poder? ¿El arte en sitios públicos será respetado en caso de que represente a solamente la ideología de una minoría? La intervención artística es problema cuando daña de alguna manera la sensibilidad del público al que está expuesto.

¿Ha habido eventos que logren la vinculación pacífica y efectiva entre el arte político y su intervención en espacios públicos? Tenemos el caso en México de la corriente muralista de liderada por Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, entre otros. El arte llevado a las calles tenía la intención de educar a las masas y tuvo un impacto positivo. Sin embargo, no hay que olvidar que la ideología política de los muralistas no estaba muy alejada de la del gobierno mexicano de esa época. Sin embargo, es precisamente esa la manera de lograr una efectividad en las intervenciones artístico-políticas: Que la gente se sienta identificada con el arte, y que las ideas propuestas tengan una justificación coherente para las personas de manera que, en caso de que haya un choque cultural o ideológico, pueda ser aceptado y analizado por ellas.




Respuesta a la discución Arte y espacios públicos.


UPDATE: Para ver una versión actualizada, ampliada y mejorada de este artículo, visitar esta liga: Espacios públicos en la Revista Dime.

jueves, 16 de abril de 2009

Algunas de Platón

Uno de los filósofos más influyentes de la Historia reflexiona así:

El pedante...

Querefón.- ¿Qué le preguntaré?
Sócrates.- Lo que él es.
Querefón.- ¿Qué quieres decir?
Sócrates.- Por ejemplo: si su oficio consistiera en hacer zapatos, te respondería que es zapatero; ¿comprendes mi pensamiento?
Bromance...
Sócrates.- Muy bien, querido mío; continúa como has comenzado, y estate alerta, no sea que la vergüenza se apodere de ti. Y también es precioso, por mi
parte, que no me ruborice. [...]
Callicles.- ¡Qué absurdos dices, Sócrates, y qué hablador eres!
Sócrates.- Pues así impuse silencio e hice ruborizar a Polo y a Gorgias. Tú, a fe que no hay miedo de que te acobardes ni te ruborices, porque eres demasiado valiente; [...]
¿...?
Sócrates.- ¿Bastará que experimente sólo comezón en la cabeza? ¿O es preciso que la sienta en alguna otra parte?
Nihilismo...
Sócrates.- Cuando Pericles comenzó a hablar en público, ¿los atenienses eran más malos que cuando les arengó la última vez?
Callicles.- Quizá.
Sócrates.- No hay que decir quizá, amigo mío; esto es consecuencia necesaria de las
premisas admitidas, si es cierto que Pericles fue un buen ciudadano.
Callicles.- ¡Y bien! ¿Qué significa eso?
Sócrates.- Nada. [...]




Diálogo Gorgias o De la retórica.

martes, 14 de abril de 2009

Identidad por propiedad

Hace algún tiempo me di cuenta que siempre he considerado las cosas de mi uso personal como únicamente mías, es decir, sin la posibilidad de que alguien más en el mundo, sea quien sea, pueda usarlas. Esto me pasa sobre todo con la ropa o accesorios que utilizo. No presumo de un estilo propio porque no lo tengo, pero trato de que la ropa que uso sea fácilmente identificable como mía, al igual que cualquier cadena o pulsera que llegue a usar. Tolero el hecho de que mi hermano use de vez en cuando mi ropa únicamente porque yo uso de vez en cuando la suya (y sólo la que se ajusta al tipo de ropa que normalmente uso), pero aún así queda esa sensación de inconformidad por el hecho de que él sí use cualquier prenda mía.

Algo similar pasó la semana pasada cuando por accidente mis padres perdieron una cadena que acababa de adquirir hace un tiempo. Era una cadena de poco valor pero que a mí me gustaba mucho, que era poco común, pero sobre todo, que la cruz que colgaba de ella tenía un significado muy grande para mí, más que sentimental o ideológico, era de pertenencia. El hecho de pensar que alguien la haya encontrado, y sobre todo, la esté usando en este momento, me incomoda muchísimo.

Considero mis cosas como extensiones de mi persona, son parte de mi. También por eso me es difícil desprenderme de cualquiera de ellas. Por ejemplo, que alguien me pida que le regale un objeto mío, aunque de verdad quiera dárselo, me cuesta mucho trabajo desprenderme de él. Y es que veo a gente que se desprende tan fácil de sus cosas para dárselas a alguien más porque quiere que ese alguien las tenga; yo no puedo hacer eso. Estoy seguro de que no es taquañería o envidia, ya que puedo incluso comprar con mi dinero un objeto igual para regalarlo, pero no soy capaz de dar el objeto que ya he usado, el mío.

Es... simplemente es.. eso...